¿Recuerdan la vida antes de los teléfonos móviles o celulares?
Yo la verdad era muy feliz cuando la gente no tenia donde localizarme todo el tiempo, en la oficina aparte de los dos telefonos fijos, manejo el radio Nextel (No es promoción, es el que uso pues) y mi celular asi que al final del dia acabo totalmente enfadada de estos aparatejos.
La primera vez que me molesto cargar el radio fue un día que viajaba en un camión lleno de gente, de pronto de mi bolsa salió una voz diciendo "Adelante, adelante, adelante" más de dos personas dieron un brinco de susto mirándome sucesivamente a mí luego a mi bolsa, bueeeeno, pensé yo... Mi bolsa es positiva y me motiva a seguir... debido a que no podia ni moverme para sacar y contestar el radio duré los quince minutos de camino oyendo la voz de mi bolsa diciendo "Por donde vas... adelante, adelante... que pasa porque no contestas... ya mero llegas?" ignoré como pude el monólogo,vaya que bonita me veria yo conversando con mi bolsa.
Pero también le encontré buenos usos a mi molesto radio, es buenísimo a la hora de jugar escondidas con mis sobrinos ya que es una delicia verlos buscándome guiados por mi voz en lugares como el congelador, detrás de los cajones de la gavetera, en la parte más alta del closet y dentro de una maceta.
Una vez que tenía los dos radios conmigo puse uno de ellos sobre el depósito de agua de la taza del baño en mi casa, con la puerta entreabierta, la gente entraba y por el otro gritaba "Está ocupado!!!" haciendo que la gente cerrara rápidamente de nuevo la puerta, eso no les causó nada de gracia, pero no podran negarme que fue una buena idea (No aptos para cardiacos o enfermos del estómago).
Y bueno, creo que ante el avance de la tecnología no se puede hacer mucho, aunque yo me rebele a usar aparatejos más modernos creo que no es bueno quedarse atrás.
Ahora que me regalaron un Ipod al cual no le entiendo nada pero nada estoy pensando de qué maneras se puede usar en una nueva travesura.
sábado, 29 de marzo de 2008
viernes, 28 de marzo de 2008
Comenzar de nuevo
Hoy ocasiones en las que debemos de comenzar de nuevo, ya sea forzados a dar el giro por la vida o por voluntad propia.
En este caso me siento obligada a darle un cambio a mi vida para seguir adelante, porque si me quedo estancada de plano no voy a poder salir de esto.
Sacar de mi organismo todos estos sentimientos, los buenos y los malos, para volver a llenarlos de emociones nuevas.
Yo como he mencionado siempre doy largas caminatas para oxigenar las ideas y poder ordenarlas, esta vez necesitaria muchas y muy largas caminatas para lograrlo. Y es que si soy sincera estos sentimientos y todo esto que vivo me tomaron por sorpresa.
Me estoy haciendo el propósito de hacer cosas por mejorarme a mí misma, en lo físico y lo emocional, también en lo intelectual para lo cual comenzaré a buscar clases de algo, decididamente me he estado dejando atrás últimamente.
Tambien hacer algo por los demás porque eso nos hace sentir mejores personas, o no es así?
Por lo pronto hice las paces con dos personas con quien andaba de la greña últimamente, solo me quedo una que dudo mucho que logre reconciliarse conmigo, sin embargo dejaré que el tiempo calme los ánimos y me deje siquiera escuchar una palabra que le pedí me dijera, solo una, un sí o un no a mi petición de perdón.
No pido mucho o sí?
Y reordenar mi vida en general pues, eso siempre sienta bien, cambiar de aires, darme una oportunidad y bueno, comenzar a escribir cosas mejores.
Espero que lo logre.
En este caso me siento obligada a darle un cambio a mi vida para seguir adelante, porque si me quedo estancada de plano no voy a poder salir de esto.
Sacar de mi organismo todos estos sentimientos, los buenos y los malos, para volver a llenarlos de emociones nuevas.
Yo como he mencionado siempre doy largas caminatas para oxigenar las ideas y poder ordenarlas, esta vez necesitaria muchas y muy largas caminatas para lograrlo. Y es que si soy sincera estos sentimientos y todo esto que vivo me tomaron por sorpresa.
Me estoy haciendo el propósito de hacer cosas por mejorarme a mí misma, en lo físico y lo emocional, también en lo intelectual para lo cual comenzaré a buscar clases de algo, decididamente me he estado dejando atrás últimamente.
Tambien hacer algo por los demás porque eso nos hace sentir mejores personas, o no es así?
Por lo pronto hice las paces con dos personas con quien andaba de la greña últimamente, solo me quedo una que dudo mucho que logre reconciliarse conmigo, sin embargo dejaré que el tiempo calme los ánimos y me deje siquiera escuchar una palabra que le pedí me dijera, solo una, un sí o un no a mi petición de perdón.
No pido mucho o sí?
Y reordenar mi vida en general pues, eso siempre sienta bien, cambiar de aires, darme una oportunidad y bueno, comenzar a escribir cosas mejores.
Espero que lo logre.
viernes, 14 de marzo de 2008
Viernes por la noche
Les voy a hacer una confesión, en este momento me estoy tratándo de esconder sin mucho éxito.
Tuve un día verdaderamente infernal en el trabajo, por la mañana tenia una larga lista de pendientes que tenía temor de no cumplir pues eso me impediría irme de vacaciones a partir de este domingo con toda la tranquilidad del mundo (Si eso en verdad existe) y bueno, me esforcé, me estresé, me dispuse y logré la mayoria de objetivos planeados y uno que otro más pero hubo algunos que van a necesitar que asista a la oficina el próximo martes sacrificando un par de dias de vacaciones fuera de la ciudad.
Pero fue un dia provechoso hay que aceptarlo.
Más me escondo del otro compromiso, el social, hoy es cumpleaños de una amiga y me ha invitado a festejar esta noche, acepté desde luego sobre todo porque los demás amigos insistieron en pasar una buena velada desestresante y relajada.
Pero no será nada de eso si tengo en referencia la noche de hace quince dias con las mismas personas y en el mismo bar donde planean festejar a la cumpleañera, aunque debo decir que en ese lugar el grupo que toca en vivo es excelente. Yo solía parrandear todos los fines de semana un tiempo (¿Notaron que usé el verbo en pasado?) pero ahora me pesan mucho las desveladas sobre todo cuando hay algo de alcohol.
Qué quieren el cuerpo al pasar el tiempo comienza a pasarnos la factura.
Pero ya he recibido un par de llamadas y me han venido a buscar con ojos de pistola porque me han visto con las pantuflas puestas y el cabello verdaderamente hecho un crimen... ya alguna vez les he rechazado la invitación pero luego digo, bueno es una noche no es diario, así que me entran los arrepentimientos sobre todo porque la gente comienza a dejar de contar con una.
En fin, creo que esta vez no tendré escapatoria, ellos se estan asegurando de que no me sienta tan cómoda este viernes por la noche, ya sacaron las tácticas de persuación y las promesas de regresar temprano, una que otra amenaza y un par de chantajes. Creo que no les convence el pretexto que me traje trabajo a casa.
Mejor me alisto antes que se animen a arrancarme las pantuflas y aventarme a la regadera para ver si me convencen con un baño de agua fría. Sí los creo capaces.
Tuve un día verdaderamente infernal en el trabajo, por la mañana tenia una larga lista de pendientes que tenía temor de no cumplir pues eso me impediría irme de vacaciones a partir de este domingo con toda la tranquilidad del mundo (Si eso en verdad existe) y bueno, me esforcé, me estresé, me dispuse y logré la mayoria de objetivos planeados y uno que otro más pero hubo algunos que van a necesitar que asista a la oficina el próximo martes sacrificando un par de dias de vacaciones fuera de la ciudad.
Pero fue un dia provechoso hay que aceptarlo.
Más me escondo del otro compromiso, el social, hoy es cumpleaños de una amiga y me ha invitado a festejar esta noche, acepté desde luego sobre todo porque los demás amigos insistieron en pasar una buena velada desestresante y relajada.
Pero no será nada de eso si tengo en referencia la noche de hace quince dias con las mismas personas y en el mismo bar donde planean festejar a la cumpleañera, aunque debo decir que en ese lugar el grupo que toca en vivo es excelente. Yo solía parrandear todos los fines de semana un tiempo (¿Notaron que usé el verbo en pasado?) pero ahora me pesan mucho las desveladas sobre todo cuando hay algo de alcohol.
Qué quieren el cuerpo al pasar el tiempo comienza a pasarnos la factura.
Pero ya he recibido un par de llamadas y me han venido a buscar con ojos de pistola porque me han visto con las pantuflas puestas y el cabello verdaderamente hecho un crimen... ya alguna vez les he rechazado la invitación pero luego digo, bueno es una noche no es diario, así que me entran los arrepentimientos sobre todo porque la gente comienza a dejar de contar con una.
En fin, creo que esta vez no tendré escapatoria, ellos se estan asegurando de que no me sienta tan cómoda este viernes por la noche, ya sacaron las tácticas de persuación y las promesas de regresar temprano, una que otra amenaza y un par de chantajes. Creo que no les convence el pretexto que me traje trabajo a casa.
Mejor me alisto antes que se animen a arrancarme las pantuflas y aventarme a la regadera para ver si me convencen con un baño de agua fría. Sí los creo capaces.
lunes, 18 de febrero de 2008
Infidelidades
He aquí uno de los mayores defectos que tengo, no siempre logro ser fiel cuando estoy en alguna relación amorosa.
Algunas veces cuando el amor me atonta realmente, me ciega y convierte todo mi mundo en esa persona que no soy yo logro mantenerme fiel a esa relación. Pero si realmente me funcionara entonces porqué siempre termina.
También he tenido sentimientos fuertes por una persona y sin embargo en algún momento caigo en la tentación y soy infiel, en ocasiones evalúo mis sentimientos y me doy cuenta que no siempre son tan fuertes y confieso que ahí no siento nada de remordimientos por mis acciones.
Aunque sí tengo un demonio sádico que se encarga de leerme cada que puede cada una de mis malas acciones, de mis desatinos, de mis errores para luego reirse de mis sentimientos de culpa.
Porque esas relaciones extras me dejan al final de cuentas con una sensación de vértigo, de vacío donde caigo de nuevo en una de tantas relaciones sin futuro que he tenido a lo largo de mi vida. Y también lastimo.
Será que tengo un profundo temor al compromiso, a querer tanto y a que me duela porque no siempre me funcionan los escudos que usualmente uso para no salir tan mal librada entonces recurro al sabotaje emocional y echar a perder las cosas. Más no hay justificación porque si he querido estar con otro es simple y llanamente porque así lo he querido.
Y cada que comienzo de nuevo una relación me pregunto si volveré a mis malos hábitos de nuevo.
Algunas veces cuando el amor me atonta realmente, me ciega y convierte todo mi mundo en esa persona que no soy yo logro mantenerme fiel a esa relación. Pero si realmente me funcionara entonces porqué siempre termina.
También he tenido sentimientos fuertes por una persona y sin embargo en algún momento caigo en la tentación y soy infiel, en ocasiones evalúo mis sentimientos y me doy cuenta que no siempre son tan fuertes y confieso que ahí no siento nada de remordimientos por mis acciones.
Aunque sí tengo un demonio sádico que se encarga de leerme cada que puede cada una de mis malas acciones, de mis desatinos, de mis errores para luego reirse de mis sentimientos de culpa.
Porque esas relaciones extras me dejan al final de cuentas con una sensación de vértigo, de vacío donde caigo de nuevo en una de tantas relaciones sin futuro que he tenido a lo largo de mi vida. Y también lastimo.
Será que tengo un profundo temor al compromiso, a querer tanto y a que me duela porque no siempre me funcionan los escudos que usualmente uso para no salir tan mal librada entonces recurro al sabotaje emocional y echar a perder las cosas. Más no hay justificación porque si he querido estar con otro es simple y llanamente porque así lo he querido.
Y cada que comienzo de nuevo una relación me pregunto si volveré a mis malos hábitos de nuevo.
lunes, 11 de febrero de 2008
Silencio
Cuando llego a casa y no hay nadie siempre enciendo el radio, aunque no lo escuche realmente, también lo hago cuando llego por las mañanas a la oficina y la música me acompaña hasta que termino mi jornada.
Porque el silencio a veces se escucha bonito pero la mayor parte del tiempo me dá miedo, porque se llena de recuerdos y voces lejanas, algunas veces el silencio se desprende de sus labios y me hacen daño porque no quiero de sus labios más que palabras y besos y también sonrisas.
A veces parece que el olvido comienza a nacer de ese mismo silencio y me voy decolorando y diluyendo sobre todo cuando las horas se esfuerzan en recordarme de sus labios sellados y sus ojos cerrados, pero es peor cuando sus ojos están abiertos y no me miran.
Así que intento sabotear al silencio con ruido, con música, a veces tambien cuando no hay nadie mejor hablo sola, el chiste es traicionar esta ausencia y no dejar que me muerda con sus colmillos invisibles.
Por eso también salgo a caminar y tropezarme con los sonidos de la calle, si se descuidan también los pateo para que reboten en las paredes y dejar que el eco me acompañe hasta que se me cansen los pies.
Pero también salgo a pasear para ver si la vida hace que sus labios de nuevo se crucen en mi camino y los haga salir de su mutismo aunque sea para decirme que me haga a un lado, más él también habla con las manos y forma palabras en el aire, no sé como pero hacen que el viento suene a su voz y entonces el silencio ya no me parece tan malo.
Porque el silencio a veces se escucha bonito pero la mayor parte del tiempo me dá miedo, porque se llena de recuerdos y voces lejanas, algunas veces el silencio se desprende de sus labios y me hacen daño porque no quiero de sus labios más que palabras y besos y también sonrisas.
A veces parece que el olvido comienza a nacer de ese mismo silencio y me voy decolorando y diluyendo sobre todo cuando las horas se esfuerzan en recordarme de sus labios sellados y sus ojos cerrados, pero es peor cuando sus ojos están abiertos y no me miran.
Así que intento sabotear al silencio con ruido, con música, a veces tambien cuando no hay nadie mejor hablo sola, el chiste es traicionar esta ausencia y no dejar que me muerda con sus colmillos invisibles.
Por eso también salgo a caminar y tropezarme con los sonidos de la calle, si se descuidan también los pateo para que reboten en las paredes y dejar que el eco me acompañe hasta que se me cansen los pies.
Pero también salgo a pasear para ver si la vida hace que sus labios de nuevo se crucen en mi camino y los haga salir de su mutismo aunque sea para decirme que me haga a un lado, más él también habla con las manos y forma palabras en el aire, no sé como pero hacen que el viento suene a su voz y entonces el silencio ya no me parece tan malo.
miércoles, 23 de enero de 2008
¿Alguien gusta un cafecito?
He estado tomando últimamente largas, largas caminatas que me ayudan a pensar.
El único inconveniente quizá es el frio nocturno que a veces se cuela entre mi ropa cuando se me hace tarde pero siempre encuentro un lugar para comprar un buen café caliente.
Ayer precisamente llegué a una de esas cafeterías que estan abiertas las 24 horas que siempre están bien equipadas para los trasnochadores, eran acaso las 9.30 pm o sea que no muy tarde sin embargo noté mientras me tomaba el tiempo para prepararme un buen café (Hoy en día uno de los pocos vicios que me quedan) a un grupo de personas que se equipaban con suficiente comida y bebida caliente supongo para pasar una noche en vela.
Las ropas oscuras y los ojos rojos me hicieron suponer que no sería una noche de desvelos de esas que una se divierte sino de las otras, de esas que en algun momento pasamos y nos duelen vivir.
Noté a una señora que miraba por todos lados la máquina de café para entender los botones con cara perpleja, yo recuerdo algunas máquinas de hospital donde apretabas un botón para sacar el vaso, luego el agua, luego el café, luego la ración de azucar así que el café a veces te quedaba amargo o muy dulce. Por diversos motivos pasé temporadas en el hospital , no como paciente así que me hice verdaderamente hábil con esos cafés de maquinita.
Café clásico, express, descafeinado, capuchino regular, de sabores, etc, etc, etc. No he encontrado hasta ahora una máquina que dé café de olla como el que nos hacía mi abuela.
Me acerqué a asistir a la señora que solamente quería un café caliente para aguantar una noche larga, me comentó brevemente que iban a un sepelio y por un momento me sentí parte de su dolor yo solamente dije brevemente : Lo siento.
Esa frase que se me hace tan fría, tan trillada, tan mentirosa pero diplomática cuando viene de una extraña.
Tomé mi café y sonriendo cortésmente salí a la calle, dejé tras las puertas las tristezas ajenas y me ajusté mi chaqueta para combatir el frío.
El único inconveniente quizá es el frio nocturno que a veces se cuela entre mi ropa cuando se me hace tarde pero siempre encuentro un lugar para comprar un buen café caliente.
Ayer precisamente llegué a una de esas cafeterías que estan abiertas las 24 horas que siempre están bien equipadas para los trasnochadores, eran acaso las 9.30 pm o sea que no muy tarde sin embargo noté mientras me tomaba el tiempo para prepararme un buen café (Hoy en día uno de los pocos vicios que me quedan) a un grupo de personas que se equipaban con suficiente comida y bebida caliente supongo para pasar una noche en vela.
Las ropas oscuras y los ojos rojos me hicieron suponer que no sería una noche de desvelos de esas que una se divierte sino de las otras, de esas que en algun momento pasamos y nos duelen vivir.
Noté a una señora que miraba por todos lados la máquina de café para entender los botones con cara perpleja, yo recuerdo algunas máquinas de hospital donde apretabas un botón para sacar el vaso, luego el agua, luego el café, luego la ración de azucar así que el café a veces te quedaba amargo o muy dulce. Por diversos motivos pasé temporadas en el hospital , no como paciente así que me hice verdaderamente hábil con esos cafés de maquinita.
Café clásico, express, descafeinado, capuchino regular, de sabores, etc, etc, etc. No he encontrado hasta ahora una máquina que dé café de olla como el que nos hacía mi abuela.
Me acerqué a asistir a la señora que solamente quería un café caliente para aguantar una noche larga, me comentó brevemente que iban a un sepelio y por un momento me sentí parte de su dolor yo solamente dije brevemente : Lo siento.
Esa frase que se me hace tan fría, tan trillada, tan mentirosa pero diplomática cuando viene de una extraña.
Tomé mi café y sonriendo cortésmente salí a la calle, dejé tras las puertas las tristezas ajenas y me ajusté mi chaqueta para combatir el frío.
jueves, 3 de enero de 2008
Intento de homicidio
Hoy salí más temprano del trabajo y para distraerme me fuí caminando sin rumbo fijo, cuando lo hago me sumerjo en mis pensamientos, tan es así que casi me atropella un auto verde, o iba muy distraida o fué un intento de homicidio premeditado y alevoso de mi yo interno abusivo que quiere acabar matando al otro yo blandengue.
Lo peor no fueron los claxonazos ni las maldiciones del chofer sino las caras de los chamacos de secundaria que estaban esperando el alto (que yo ni tomé en cuenta) esa caras con acné que me miraban como diciendo "A esta babosa por poco la machucan".
Si en ese momento el auto verde me hubiera matado hubiera quedado con esa cara de sorpresa que pone una cuando está a punto de colgar los tenis atropellada, ahí hubiera terminado el glamour con el que según yo iba caminando unas cuadras antes.
Total que cuando acabé de subir a la banqueta con una linda despedida del chofer del auto verde adornada con bastantes maldiciones seguí caminando hasta toparme con un café bastante acogedor, finalmente tenía que ocultarme de las miradas que suponía me seguían en cada persona que me topaba y que decían "A esta babosa por poco la machucan", no sé porque luego me dá la paranoia.
¿Saben que solamente dos veces me he sentado sola en una mesa en un lugar público?
Bueno pues había que aterrizar despues de la patinada, le pedí al mesero una cerveza, había que tomar algo más fuerte que un café turco y también ordené unos aperitivos, digo, la cosa no era parecer la borrachita solitaria.
Creo que no me gusta sentarme sola porque me conozco todas mis historias, todas mis anécdotas y tampoco me río de mis malos chistes, creo que mi yo interno es realmente una mala compañía para mí misma.
No, mi intento de suicidio no fué una experiencia religiosa, ni siento que volví a nacer, al terminar la cerveza no paraba de decirme lo mensa que me ví, bueno que me costaba fijarme al atravesar la calle, cuando salí del café hasta gracia me hizo la situación y sacudí mi cabeza de nubes para seguir andando con los pies más puestos en la tierra.
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